Archivos Mensuales: julio 2010
Como flotar, hundirse y no estar…
Holap!
Por lo general no me pongo mucho a escribir sobre sucesos sobre mi vida diaria a menos que haya un mensaje de por medio por el cual tenga la inquietud de expresar (como el señor que vende paletas), y es ahora precisamente tal vez quiera ser un poco más caprichosa, más vaga y más vale-madre con respecto a esa regla que por alguna razón me propuse a mi misma.
Yo no sé qué tan acostumbrado esta mi estimado lector a desvelarse y cabecear constantemente durante el transcurso de día…definitivamente yo me desvelo pero no cabeceo, eso debe ser porque mi cuerpo se acostumbro a soportar un mínimo de 4 o 5 horas para reponer el sueño. Sin embargo, hoy fue la excepción; por primera vez en este año se hizo una corta y poco difundida reunión con compañeros/amigos de preparatoria, la palabra clave a la interrogativa que tu mente podría estar formulando sería: Lunada.
Película, juego de mesa y charadas…eso fue todo lo que necesitamos para permanecer entretenidos desde las 8 pm hasta las 6:30 am (y aquí es cuando puede iniciar o clausurar la explicación). Censurando toda aquella nostalgia, sentimientos encontrados, remembranzas, anécdotas y secretos medio mal disimulados; sólo llegue a dormir como una hora y media para luego levantarnos y ponernos a hacer desayuno~. Mi cuerpo no está acostumbrado a dormir tan poco y más si me la pase casi toda la noche riéndome como una desquiciada (es inevitable, considerando las personas que estuvieron ahí), por ello comenzaba sentir entre comida y reposo la somnolencia, junto a eso, la inconsciencia iba y venía como en un columpio… a decir verdad llevaba rato que no experimentaba esa sensación de “Estoy, pero no estoy”, debe ser porque tengo el sueño profundo y no me percato en qué momento he dormido. No sé qué tan común sea esto, pero siempre cuando me acuesto me pongo a pensar con alguna idea inicial que luego se va desarrollando de manera propia hasta que todo se pierde en el sueño…al final me di cuenta que una larga brecha de pensamientos se pierden cuando estoy entre la consciencia y la inconsciencia (¿Qué más pensé antes de dormir?- me pregunto. Sé que pensé muchas cosas más pero no los recuerdos… sé que pudieron ser importantes o reveladoras pero sigo sin recordarlos).
Me sentí sorprendida cuando me venía durmiendo en la carretera (descuiden, yo no conducía), yo estaba segura que todos mis sentidos estaban ahí, pero luego me percataba de que mis ojos estaban cerrados… y al abrirlos me daba cuenta que en algún momento me quedé dormida. Para mi cosas así no son muy normales, incluso si bostezo mucho no llego a tales extremos donde no diferencio que es sueño y que no (ah, realmente lo sentía… incluso después de echarme una siesta, la sensación de irrealidad permaneció convenciéndome, pero fue cuestión de algunos minutos).
Otra cosa, es que yo inconscientemente separo los días por la vez que me duermo (es decir, para mí un día seguirá siendo uno sólo mientras permanezca siempre despierta, es decir, quedó despierta tres días seguidos sin dormir y yo lo siento como un sólo día), no sé qué tan extraño o que tan común sea, porque definitivamente no he tenido ocasión de compartir tales anécdotas con otras personas directamente… pero, fue largo el tiempo en el que deje aquellos viejos hábitos, donde siempre me hundía, flotaba y no estaba ahí.
He retenido todos aquellos sentimientos…
Autorretención.
De repente no puedo sonreír en mi interior.
Cuando miro mi muñeca, veo un grillete que oxida mi carne lentamente y una cadena infinita sin un destino.
Oigo el sonido del metal crudo friccionar contra el suelo.
Oigo la opresión de mi garganta.
Oigo el llanto de niños que se perdieron en el mundo.
De repente mi impotencia me hace desear quedarme sorda.
De repente mis manos son demasiado pesadas como para tan siquiera mover los átomos de mis células.
¿Y a dónde me llevara todo aquel miedo? ¿Por qué tengo la impresión de que los grilletes están formados de mi propia carne? ¿Ese olor corporal viene de mi máscara de plástico? ¿Esos llantos han venido de mi boca? ¿Esa opresión en mi garganta la ocasionan mis manos?
¿Estaré acaso… culpando a alguien más de mis acciones?
¿Habré llegado a un punto demente de ser egoísta… y terminar por pensar que soy sólo yo la víctima?
Imposible.
¿Cuándo marchito mi voluntad tan vilmente?
Los garrotes que aprisionan mi alma se forjaron con lágrimas guardadas y tributos al odio.
Me comenzaba a asfixiar con las plumas púrpuras que emergían de mi cabeza, mi cara se manchaba de azul y la carne sobresalía de mi piel…ah, parecía palpitar tan deliciosamente.
Parecía llover dentro de mi corazón, pero todo este tiempo yo suponía que llovía al otro lado de la ventana podrida.
¿Debería salir?
Ah, no…es malo.
Entonces me quedaré a contar las cicatrices nuevas que aparecieron en mi espalda, susurraré en un sollozo que actúa cantos y retendré los sentimientos que me hacen perder.


















































